Tsingy sobre el mar en el norte de Madagascar
Viaje de Autor14 díasSept 2027
Con Christián Carles-Tolrá

Madagascar.
El octavo continente

Ochenta y ocho millones de años sola. Catorce días por el norte: el bosque del indri, la Montaña de Ámbar, los tsingy de Iharana y el mar de Nosy Be.

Norte de Madagascar
Desliza
FechasDel 5 al 18 de septiembre de 202714 días · 13 noches
Precio5.900 €Por persona en habitación compartida
Plazas12 plazasGrupo cerrado de doce viajeros

Un doble viaje:
a Madagascar, y a lo que eres

Madagascar se separó de la India hace unos ochenta y ocho millones de años, y desde entonces la vida siguió aquí su propio camino, sin contacto con ningún continente.

El noventa por ciento de lo que veremos no existe en ningún otro lugar del planeta. Por eso a Madagascar la llaman el octavo continente: no es una isla con playas, es un mundo que se hizo aparte.

Recorreremos el norte. El bosque de Analamazaotra, donde el indri canta y se le oye a dos kilómetros. La Montaña de Ámbar. Una noche de campamento en el islote de Nosy Hara. Los tsingy de Iharana, un bosque de piedra que hay que atravesar caminando. Las plantaciones de cacao y vainilla. Y el final en el mar, en Nosy Be y Nosy Iranja, entre tortugas.

Christián nos acompaña a explorar algo que siempre viaja con nosotros: la manera en que interpretamos lo que vivimos. Sus conversaciones no van aparte del viaje — entran en diálogo con lo que estemos viviendo: la naturaleza, los animales, el silencio, la convivencia, lo inesperado.

Por qué así

No es un circuito

Grupo reducido, catorce días de convivencia, un autor que hace el camino entero y una isla que no se parece a nada. Cuatro motivos antes de entrar en el día a día.

Madagascar
90%
de lo que veremos no existe en ningún otro sitio

Una evolución aparte

Madagascar se separó del continente hace ochenta y ocho millones de años y resolvió la vida por su cuenta. Por eso la llaman el octavo continente: no es una isla con playas, es un mundo que se hizo aparte.

Madagascar
1
noche durmiendo en una tienda, sin cobertura

Dormir en Nosy Hara

Un campamento en un islote del canal de Mozambique. De todo el viaje, es la noche que menos se explica y más se recuerda.

Madagascar
14
días conviviendo, en grupo reducido

El tamaño decide la conversación

Catorce días juntos. El número de personas no es un detalle logístico: decide qué clase de conversaciones son posibles.

01
Llegada · Antananarivo

Aterrizar en otro continente

La ciudad de las mil colinas, y la primera noche.
Día 1 · Antananarivo
Día 1 · Antananarivo

Madagascar se separó de la India hace ochenta y ocho millones de años. Desde entonces la vida siguió aquí su propio camino.

El viaje empieza en Antananarivo, la capital, repartida entre doce colinas a mil quinientos metros de altitud. Tras el vuelo y la aduana, traslado al hotel y poco más: el primer día es para llegar.

No hay agenda esta noche. Deshacer la maleta, cenar juntos y dormir. Mañana empieza el este.

Un espacio con Christián

Las reglas del juego

Al llegar, antes de empezar a recorrer Madagascar, abrimos un primer espacio para encontrarnos como grupo y entrar en el viaje. La propuesta es muy sencilla, explorar qué buscamos cuando nos vamos lejos y de qué queremos desconectar realmente. ¿Y si solo cambiando la mirada nos diéramos cuenta de que no hay que desconectar de nada?

Lo que se vive ese día

  • Recepción en el aeropuerto de Ivato y traslado privado
  • Instalación en el hotel
  • Cena de bienvenida con el grupo al completo

Dónde se duerme

Radisson Tamboho Waterfront
Hotel moderno a orillas del lago, a las afueras de Antananarivo. Es el punto de llegada y de salida del viaje, y también la parada del día 4 entre un vuelo y otro. Piscina, restaurante con vistas al agua y habitaciones amplias para descansar del vuelo largo.
A orillas del lagoAntananarivoPiscinaDías 1, 4 y 13
02
Antananarivo · Andasibe

Hacia el este

Tierras altas, arrozales y la primera noche en el bosque.
Día 2 · Arrozales de las tierras altas
Día 2 · Arrozales de las tierras altas

La carretera hacia el este atraviesa la mayor región arrocera de la isla.

Salimos hacia Alaotra Mangoro. El paisaje es de terrazas y agua, con Manjakandriana a pocos kilómetros de Tana: un pueblo de las tierras altas donde se produce buena miel y donde paramos a caminar, ver un taller de carros de cebú y comer.

Por la tarde llegamos a Andasibe. Visitamos la reserva de Vakona, que trabaja en la reintroducción de lémures rescatados, y al caer la noche salimos a buscar lo que solo aparece de noche: microcebos, camaleones, ranas.

El día en imágenes

Antananarivo · Andasibe
Antananarivo · AndasibeAntananarivo · Andasibe
Un espacio con Christián

Antes de que caiga la luz

Antes de salir de noche a buscar aquello que solo se deja ver cuando cae la luz, abrimos una conversación sobre eso otro que tampoco elegimos cuándo aparece: lo que sentimos. Las emociones, la manera en que condicionan nuestra experiencia y nuestra relación con ellas. Siempre intentando cambiarlas sin saber siquiera lo que realmente son.

Lo que se vive ese día

  • Parada en Manjakandriana: caminata, taller de carros de cebú y apicultura
  • Reserva de Vakona, con lémures en proceso de reintroducción
  • Salida nocturna guiada en busca de microcebos, camaleones y ranas

Dónde se duerme

Longoza Ecolodge
Bungalows de madera sobre pilotes, metidos en la selva junto al parque nacional de Andasibe. Camas con mosquitera, baños de bambú y, de noche, el canto de los indri alrededor.
Junto al parque de AndasibeBungalows sobre pilotesEcoturísticoDos noches
03
Momento clave
Andasibe · Analamazaotra

El bosque que canta

El indri, y un canto que se oye a dos kilómetros.
Día 3 · Indri en Analamazaotra
Día 3 · Indri en Analamazaotra

El indri es el lémur más grande que queda vivo. No se busca con los ojos: se localiza por el canto.

Dedicamos el día al parque de Mantadia y Analamazaotra. El indri prácticamente no tiene cola, es monógamo de por vida y su llamada llega a dos kilómetros de distancia. Se camina en silencio hasta que alguien lo oye, y entonces todo el grupo se detiene.

En el mismo bosque viven otras once especies de lémures diurnos y nocturnos, y una vegetación de lianas, orquídeas silvestres y maderas preciosas que explica por qué a esta isla la llaman el octavo continente.

Un espacio con Christián

La tarde abierta

Después de una mañana entre lémures y bosque, la tarde queda abierta. Christián propone mirar algo que normalmente damos por hecho: esa voz que interpreta, anticipa, recuerda y acompaña prácticamente todo lo que vivimos: el pensamiento.

Haremos una exploración de su verdadera naturaleza y la falsa creencia de ser el causante de muchas emociones.

Lo que se vive ese día

  • Trekking matinal en Analamazaotra en busca del indri
  • Parque de Mantadia: lémures diurnos, aves endémicas y orquídeas
  • Tiempo sin programa en el lodge
04
Andasibe · Antananarivo

Volver para seguir

Un día de tránsito, y no pasa nada.

Volvemos por carretera a Antananarivo. No todos los días de un viaje necesitan llevarnos a un lugar extraordinario. También existen los trayectos, las esperas, las horas en las que aparentemente no ocurre nada.

Catorce días también tienen días así. Carretera de vuelta, tarde libre en Tana y una noche corta antes del vuelo del día siguiente.

Un espacio con Christián

El día sin paisaje

Ya en Tana, Christián propone detenernos precisamente en aquello que ha estado presente durante todo el camino: el cuerpo. El lugar desde el que sentimos el cansancio, el movimiento, la distancia y también nuestra relación con lo que nos rodea.

Lo que se vive ese día

  • Traslado por carretera a Antananarivo
  • Tarde libre
05
Diego Suárez · Montaña de Ámbar

Selva húmeda sobre la llanura seca

Vuelo al extremo norte y subida al parque nacional.
Día 5 · Parque Nacional Montaña de Ámbar
Día 5 · Parque Nacional Montaña de Ámbar

La Montaña de Ámbar es un bosque húmedo suspendido sobre una llanura seca. Arriba cambia todo: la luz, la temperatura, el ruido.

Volamos a Diego Suárez, en el extremo norte, y seguimos en coche hasta el parque. Cascadas, lagos de cráter y un nivel de endemismo altísimo concentrado en una superficie pequeña y accesible.

Aquí vive el camaleón más pequeño del mundo, del género Brookesia: cabe en una uña y hay que ir despacio y mirar mucho para verlo. Seis especies de lémures, ciento dos de aves y sesenta y seis de reptiles en el mismo sitio.

Un espacio con Christián

Al bajar de la montaña

Después de recorrer un ecosistema en el que conviven especies y formas de vida únicas, Christián abre una conversación sobre el tiempo y la manera en que atraviesa nuestra experiencia: el que medimos, el que anticipamos y el que sentimos cuando simplemente estamos viviendo.

Lo que se vive ese día

  • Vuelo doméstico a Diego Suárez
  • Parque Nacional Montaña de Ámbar con guía local
  • Cascadas, lagos de cráter y búsqueda del camaleón Brookesia
  • Traslado a la bahía de Sakalava
06
Cap Diego · bahía de Sakalava

Baobabs, cuevas y búnkeres

Navegar la bahía y desembarcar en la península.
Día 6 · Jardín de baobabs, Cap Diego
Día 6 · Jardín de baobabs, Cap Diego

Diego Suárez tiene una de las bahías naturales más grandes del mundo. Se cruza en quince minutos y se cambia de mundo.

Salimos temprano del puerto en una lancha tradicional y desembarcamos en la península de Andrakaka. Un guía local nos lleva al Jardín de los Baobabs: árboles centenarios con forma de botella, propios de esta parte de la isla.

Después, cuevas y búnkeres coloniales escondidos entre la vegetación, y un picnic con vistas al mar. Volvemos a mediodía, antes de que apriete el calor y se levante el viento de la tarde.

Un espacio con Christián

Caminando

Esta tarde el encuentro sucede caminando. Sin abrir un tema nuevo, Christián propone llevar al paseo algunas de las preguntas que ya vienen acompañando el viaje y observar qué ocurre cuando simplemente no son respondidas.

Lo que se vive ese día

  • Travesía en lancha tradicional por la bahía
  • Jardín de baobabs en la península de Andrakaka
  • Cuevas históricas y búnkeres coloniales
  • Picnic frente al mar
  • Tarde libre en la bahía de Sakalava

Dónde se duerme

Filao Eden Sakalava
Siete bungalows entre casuarinas, frente al mar, al norte de Diego. Cada uno con su terraza de madera y la playa a unos metros. Es pequeño a propósito: no hay más huéspedes que el grupo.
Frente al marSolo siete bungalowsTerraza de madera
07
Momento clave
Nosy Hara

Una noche sin nada alrededor

El día más despojado del viaje.
Día 7 · Archipiélago de Nosy Hara
Día 7 · Archipiélago de Nosy Hara

No hay hotel ni cobertura. Se duerme en tienda, en un islote del canal de Mozambique, con el mar y la roca alrededor.

Salimos en 4x4 hasta el pueblo pesquero de Ampasindava y de ahí en lancha rápida al parque nacional de Nosy Hara, en el canal de Mozambique. Snorkel entre arrecifes y tortugas marinas, y un almuerzo en una playa desierta.

Por la tarde caminamos por los tsingy marinos —acantilados de caliza que emergen del agua— buscando otra vez el camaleón más pequeño del mundo. Y al caer el sol montamos el campamento en el islote.

Se duerme en tienda, bajo las estrellas, sin nada más. De todo el viaje, es el día que menos se explica y más se recuerda.

Un espacio con Christián

Bajo el cielo de Nosy Hara

Al caer la tarde, con el cielo de Nosy Hara sobre nosotros, Christián abre un espacio para observar si algo en nuestra manera de mirar ha empezado también a moverse. Después de varios días recorriendo Madagascar, la noche invita a detenernos en lo vivido y en eso que aparece cuando dejamos de buscar respuestas demasiado rápido.

Lo que se vive ese día

  • Traslado en 4x4 y lancha rápida al archipiélago
  • Snorkel entre corales y tortugas marinas
  • Almuerzo en playa desierta
  • Caminata por los tsingy marinos
  • Atardecer y noche de acampada
Madagascar
A mitad de camino

«En Madagascar, cada paisaje recuerda una lección: todo lo vivo sigue su propio camino.»

08
Nosy Hara · Iharana

Del mar al bosque de piedra

Cinco horas de camino hasta el macizo de tsingy.

Iharana Bush Camp está a orillas de un lago, frente al macizo de tsingy, cerca del río Mahavavy.

Salimos del campamento a primera hora y exploramos en bote los laberintos de roca y las aves endémicas antes de emprender el camino: una hora en barco y cuatro por carretera.

El lodge es, de todos los alojamientos del viaje, el más cercano a cómo entiende Mira un lugar: construido en relación directa con el paisaje, con guías locales y un compromiso real con las comunidades de alrededor. Esta noche hay salida nocturna para quien quiera.

Un espacio con Christián

Frente al bosque de piedra

Llegamos a Iharana, a orillas del lago y frente a los Tsingy. Christián abre un espacio para mirar nuestra necesidad de comprendernos. Buscamos respuestas en la psicología, el autoconocimiento o la espiritualidad, pero quizá la pregunta no sea cuánto más necesitamos saber sobre nosotros, sino qué ocurre cuando dejamos de buscarnos en ellas.

Lo que se vive ese día

  • Salida en bote al amanecer por los laberintos de roca
  • Traslado en barco y por carretera hasta Iharana
  • Instalación en el campamento, frente al macizo
  • Visita nocturna opcional

Dónde se duerme

Iharana Bush Camp
Cabañas de madera y palma sobre un lago, frente a los tsingy. Es el alojamiento que más se parece a lo que busca Mira: construido con lo que hay alrededor, sin separar la arquitectura del paisaje. De noche se enciende el fuego en el embarcadero.
Sobre el lagoFrente a los tsingyConstrucción localDos noches
09
Momento clave
Iharana · los tsingy

Caminar dentro de la roca

Un bosque mineral que solo se conoce entrando en él.
Día 9 · Trekking en los tsingy
Día 9 · Trekking en los tsingy

Los tsingy son agujas de caliza que forman un bosque de piedra. No se ven bien desde fuera: hay que pasar dentro, despacio.

Es una reserva especial donde se mezclan el tsingy, el bosque seco denso y el bosque de cañón: la prolongación occidental de un macizo calcáreo del Jurásico medio que emerge de una llanura basáltica.

Dentro viven sesenta especies de reptiles y anfibios, noventa y seis de aves, once de lémures y catorce de murciélagos —incluidos el más pequeño y el más grande del mundo—. Y trescientas treinta especies de plantas.

Un espacio con Christián

La tarde en el campamento

Con la tarde, Christián lleva la mirada hacia la creatividad y el esfuerzo: cuánto de lo que aparece en nuestra vida nace de intentar producir un resultado y cuánto puede surgir cuando dejamos espacio para que algo nuevo aparezca. A ver si va a resultar que lo que buscábamos siempre ha estado aquí delante de nuestra nariz.

Lo que se vive ese día

  • Trekking guiado por los tsingy
  • Bosque seco denso y bosque de cañón
  • Tarde libre en el campamento
10
Iharana · Nosy Be

Vainilla, cacao y mar

Dos cultivos que explican buena parte de la isla.
Día 10 · Plantación en la región de Sambirano
Día 10 · Plantación en la región de Sambirano

La vainilla y el cacao del norte de Madagascar explican buena parte de la historia reciente del país.

Salimos temprano y bajamos hacia la costa. Por el camino visitamos una plantación en la región de Sambirano, cerca de Ambanja, donde el cacao crece asociado al café, la pimienta y las especias en sistemas agroforestales.

Después, cinco horas de camino y una hora de barco desde el puerto de Ankify hasta Nosy Be. El viaje cambia de registro: aquí empieza el mar.

El día en imágenes

Iharana · Nosy Be
Iharana · Nosy BeIharana · Nosy BeIharana · Nosy BeIharana · Nosy Be
Un espacio con Christián

Camino de Nosy Be

Después de tantos días moviéndonos por Madagascar, Christián propone mirar algo aparentemente sencillo: por qué tantas veces aquello que podría ser simple termina volviéndose complicado. Una mirada sobre cuánto añadimos nosotros innecesariamente a lo que ya está sucediendo. Todo es tremendamente simple aunque lo vivamos como algo extremadamente complicado.

Lo que se vive ese día

  • Visita a una plantación de vainilla y cacao en Sambirano
  • Traslado por carretera hasta Ankify
  • Travesía en barco a Nosy Be
  • Instalación en el resort

Dónde se duerme

Ravintsara Wellness Hotel
En Nosy Be, con cinco hectáreas de jardín tropical, una piscina que parece una laguna entre rocas y acceso directo al mar. Las tres últimas noches del viaje, para bajar el ritmo antes de volver.
Nosy BeJardín de 5 hectáreasAcceso al marTres noches
11
Nosy Iranja

La isla de las tortugas

Arena blanca, agua esmeralda y un proyecto de conservación.
Día 11 · Nosy Iranja
Día 11 · Nosy Iranja

Nosy Iranja son dos islas unidas por una lengua de arena blanca que aparece y desaparece con la marea.

Navegamos hasta allí para pasar el día. Hay un proyecto de conservación de tortugas marinas, y con un guía y el equipo de especialistas se puede acompañar la búsqueda de nidos y, con suerte, ver cómo las crías entran por primera vez en el agua.

El resto del día es agua: nadar, bucear, compartir un rato con los pescadores locales. Después de nueve días de selva, roca y carretera, el cuerpo lo agradece.

El día en imágenes

Nosy Iranja
Nosy IranjaNosy IranjaNosy Iranja
Un espacio con Christián

A la vuelta del mar

En este punto del viaje, Christián propone mirar algo que nos acompaña mucho antes de llegar a Madagascar: la idea que tenemos de quiénes somos. Y observar qué sucede cuando dejamos, por un momento, de buscarnos en todo aquello con lo que hemos aprendido a definirnos.

Lo que se vive ese día

  • Navegación a Nosy Iranja
  • Proyecto de conservación de tortugas marinas
  • Baño, snorkel y tiempo libre en la isla
12
Nosy Be

El mar de Nosy Be

Una salida por mar, y la tarde abierta.
Día 12 · Nosy Be
Día 12 · Nosy Be

El último día completo en Nosy Be queda abierto, con una salida por mar incluida: tortugas o ballenas, según lo que ofrezca el mar y las condiciones del momento.

La salida habitual es a Nosy Sakatia, donde un herbario frente a la playa atrae a decenas de tortugas verdes que se alimentan a pocos centímetros de profundidad. Con aletas, máscara y tubo se las ve comer tranquilamente.

El resto de la jornada queda libre.

Un espacio con Christián

Lo que se ha ido formando

Casi dos semanas después de comenzar el viaje, ya existe algo que no estaba cuando llegamos: una mirada diferente. Este encuentro deja espacio precisamente a eso: a todo aquello que solo puede aparecer después de haber vivido, viajado y compartido y cuestionado juntos.

El cuestionamiento de todo aquello que dábamos por cierto ha cambiado el punto de vista y al hacerlo vemos algo distinto.

Lo que se vive ese día

  • Salida por mar: tortugas o ballenas, según las condiciones
  • Nosy Sakatia, para nadar con tortugas verdes
  • Tarde libre
13
Nosy Be · Antananarivo

La ciudad de las mil colinas

Vuelta a la capital y recorrido por la ciudad alta.

Volvemos a Antananarivo y la recorremos según el horario del vuelo.

Paseo por la ciudad alta, con sus casas tradicionales altas y estrechas, el palacio de la reina Ranavalona I —destruido por el fuego en 1995— y el palacio del Primer Ministro, hoy museo, que conserva lo que se rescató del incendio.

Desde arriba se entiende la ciudad: doce colinas y las vistas que las unen. Bajamos por la Avenida de la Independencia hasta la ciudad baja.

Un espacio con Christián

Volver

Regresamos a Antananarivo, al mismo lugar desde el que partimos. El último encuentro es también una forma de volver. No para buscar conclusiones ni decidir qué nos ha dejado el viaje, sino para observar si, después de todo lo visto, vivido y compartido, podemos mirar de nuevo aquello que creíamos conocer.

Lo que se vive ese día

  • Vuelo doméstico a Antananarivo
  • Recorrido por la ciudad alta y el palacio de la Reina
  • Avenida de la Independencia y ciudad baja
  • Cena de despedida
14
Salida

Volver con algo propio

Mercados, y vuelo internacional.
Día 14 · Mercado en Antananarivo
Día 14 · Mercado en Antananarivo

Según la hora del vuelo, queda tiempo para los mercados.

El último día es de los coloridos mercados de la capital y de lo que cada uno quiera llevarse. Por la noche, traslado al aeropuerto internacional.

Lo que se vive ese día

  • Tiempo libre en los mercados
  • Traslado al aeropuerto internacional
Christián Carles-Tolrá
El autor

Christián Carles-Tolrá

Más de tres décadas explorando la naturaleza humana. Más de 2.500 conferencias, profesor en 55 ediciones del máster de Borja Vilaseca y quince años al frente de El Centro, en Barcelona. Con Alfred Font ha compartido más de 260 conversaciones en el podcast Reset.

Su invitación para este viaje es doble: a la naturaleza espectacular de Madagascar y a la naturaleza, aún más espectacular, de lo que somos. Una exploración honesta de lo que es cierto en nosotros, donde van cayendo las creencias que nos hacen sufrir.

No hace falta desnudarse ni exponerse. Solo disfrutar de un viaje inolvidable y dejar que las conversaciones ocurran donde tengan que ocurrir: en el bosque, en la playa desierta, en la noche sin cobertura de Nosy Hara o en el coche, después de cuatro horas de pista.

Sin técnicas nuevas que aprender ni conceptos que aplicar. Más bien al revés: soltar los que ya traíamos puestos.

Cómo son los encuentros

Conversaciones, no charlas

Christián no da una charla y se va. Comparte el recorrido, la convivencia y las comidas, y sus encuentros dialogan con lo que está pasando: lo que se acaba de ver, lo que ha incomodado, lo que nadie esperaba. Todos terminan igual: con las preguntas de quien esté ahí.

Dónde y cuándo

Cuando el viaje lo pide

Hay espacio con Christián casi todos los días del viaje, amplio cuando la jornada lo permite y breve cuando toca carretera. Al aire libre, en la naturaleza o en el propio alojamiento. Las horas se ajustan al camino, no al revés.

No contamos de qué va cada encuentro, y es a propósito: la pregunta hace su trabajo cuando llega sin avisar.

Lo práctico

Qué incluye
y qué no

Incluido

  • Trece noches de alojamiento en habitación doble o twin compartida.
  • Pensión completa durante toda la expedición.
  • Vuelos domésticos Antananarivo–Diego Suárez y Nosy Be–Antananarivo.
  • Todos los traslados terrestres y marítimos previstos en el itinerario, en 4x4 y en barco.
  • Traslados desde y hacia los aeropuertos en los días oficiales de llegada y salida.
  • Guía de habla hispana durante todo el recorrido y guías locales en los parques.
  • Reserva de Vakona, visita nocturna en Andasibe y parque de Analamazaotra.
  • Parque Nacional Montaña de Ámbar y excursión a Cap Diego con navegación y baobabs.
  • Expedición a Nosy Hara con 4x4, barco, actividades marinas y noche de acampada.
  • Trekking en los tsingy, plantaciones de cacao y vainilla y excursión a Nosy Iranja.
  • City tour de Antananarivo según el horario del vuelo interno.
  • Todas las entradas y tasas de acceso a parques y reservas del programa.
  • Acompañamiento de Mira durante toda la expedición y participación de Christián en los encuentros.

No incluido

  • Vuelos internacionales España–Madagascar–España.
  • Comidas y consumiciones no especificadas en el programa.
  • Bebidas fuera de los regímenes contratados.
  • Visado de entrada a Madagascar: 35 € por persona.
  • Seguro de viaje: obligatorio para participar, lo contrata cada viajero.
  • Propinas y gastos personales.
  • Suplemento de habitación individual: 1.271 € por persona.
  • Cualquier servicio no especificado expresamente como incluido.
Por participante
5.900 €

14 días · Grupo reducido · 12 plazas · Acompañamiento de Christián Carles-Tolrá.

Antes de viajar

Preguntas frecuentes

Del 5 al 18 de septiembre de 2027: catorce días y trece noches por el norte y el este de la isla.

Guía de habla hispana durante todo el recorrido, guías locales en cada parque y reserva, una persona del equipo de Mira y Christián Carles-Tolrá como autor invitado.

No requiere una preparación física específica, pero sí sentirse cómodo caminando y tener disposición para jornadas activas. Habrá caminatas por parques y reservas, recorridos por terrenos irregulares, calor y humedad, además de la noche de acampada en Nosy Hara.

Catorce días con dos vuelos internos y varios traslados largos por pista. Madagascar impone su propio ritmo y no se le puede meter prisa: eso forma parte del viaje. A cambio hay un día libre en Nosy Be y ninguna jornada está llena hasta arriba.

Cinco alojamientos con nombre: Radisson Tamboho Waterfront en la capital, Longoza Ecolodge en Andasibe, Filao Eden frente al mar, Iharana Bush Camp junto al macizo de tsingy y Ravintsara Wellness Resort en Nosy Be. Más una noche de campamento en Nosy Hara.

Para viajar a Madagascar es necesario visado: 35 € por persona, no incluidos en el precio. Antes de la salida te indicamos cómo y cuándo tramitarlo. Sobre vacunas, conviene acudir a un Centro de Vacunación Internacional, que revisará tu calendario y los requisitos del destino. El seguro de viaje es obligatorio y lo contrata cada viajero.

Los vuelos internacionales no están incluidos. Una vez confirmado el grupo te ayudamos a encontrar y coordinar las mejores opciones —horarios, conexiones y compañías— y el billete lo reservas tú, evitando gastos de gestión. Los dos vuelos domésticos del itinerario sí están incluidos.

Empezamos por una conversación. Nos escribes, hablamos y, si encaja, se formaliza la plaza. El grupo es reducido y se cierra por orden.

¿Te llama este viaje?

Empezamos por una conversación, no por un formulario. Queremos conocerte, resolver cualquier duda y acompañarte en los siguientes pasos para formalizar tu reserva.

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