La inteligencia de la naturaleza
La gacela percibe. El elefante percibe. Las aves migran. Las tortugas encuentran el océano. Las ballenas recorren miles de kilómetros.
La vida se organiza y encuentra su camino sin que una mente tenga que comprenderlo, anticiparlo y controlarlo todo.
Nosotros también formamos parte de esa inteligencia, aunque muchas veces vivamos como si todo dependiera únicamente de nuestra capacidad de pensar, decidir y prever.
Una cosa es entender que formas parte de esa inteligencia y otra es estar ahí y sentir que nunca has estado fuera de ella.



